Característico es de Parco, que su hualigía, carnavales en la pachahuara es su géneris, vale decir, sólo en su género, porque debe ser interpretada con un ritmo tradicional y no como los músicos desean, sino, con esa música que legaron nuestros antecesores y no debe variar un solo compás, no obstante esto, como ya están dejando de existir nuestros abuelos ya va variando aquellas originales interpretaciones.
Los que se comprometían tenían la obligación moral de cumplir con lo que la tradición lo exigía, “la costumbre es Ley” era su lema, no había menosprecio ni desprecio, se comprometía quien se creía en condiciones de organizar la fiesta en la mejor forma posible, y no defraudar expectativas, con la colaboración de los allegados.
Los disfraces eran rigurosos, no se bailaba a como dé lugar, sino, que se exigía una indumentaria rígida, sin improvisaciones pero causas que son de razón y en otros pretextos han hecho que cada una de estas fiestas vayan perdiendo su autenticidad y colorido, ya no existe tanta rigurosidad, aunque bajo la crítica de los ancianos, que suelen comentar que en sus tiempos fueron mejores sus costumbres.
En Parco sólo en los meses de marzo, abril, agosto y noviembre no se realizan fiestas, el resto de los meses viene provisto de una fecha en la cual de todas maneras tiene que realizarse por lo menos una, claro que los onomásticos, matrimonios, bautizos, bajada de reyes no dejan de intercalar durante el año, así el 15 de Mayo se festeja en San Isidro, el 30 de Mayo a la Virgen del Perpetuo Socorro, el 28 de Julio las fiestas Patrias, el 16 de julio a la Virgen del Carmen, en esta fiesta sólo se nota la presencia únicamente de personal femenino y el toril al amanecer el 17, el 14 de setiembre al Señor de la Exaltación (Taita Icsha).
El dos de noviembre la visita al Cementerio, por parte de los vivos a los que dejaron de existir, en esta oportunidad concurren al pueblo muchos parqueños que quizá sólo en esa oportunidad llegan con motivo de Todos los Santos, así en esta fecha nos entrevistamos con personas que hemos compartido los juegos infantiles, después de esa época, es el reencuentro de todos los (santos) paisanos.
Como en todos los pueblos del Valle, se estila poner la mesa al difunto, con los potajes que a ellos les agradaba en la creencia que el día 1ero. Llegan al medio día las almas a su hogar, para retornar al otro mundo a las 12m. Del día 2, luego se ponen a esperar la colocación de los ritos recordatorios, de coronas, cruces y rezar oraciones al pie de la tumba, ora con su coquita y sus traguitos, los otros con su caja de cerveza, para despedirse casi todos mareados, bajar a la plaza con sumo cuidado, porque el Cementerio queda en la parte alta, cuya fotografía ilustran nuestras paginas.